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Fellowes Ibérica ha presentado un decálogo que
pretende indicar, mediante sencillos consejos, como eludir el
fraude de identidad. La compañía advierte sobre los riesgos del
robo de identidad corporativa, causados por la inadecuada gestión y
eliminación de la información empresarial.
El riesgo del robo de identidad no existe sólo
para las personas, sino también para las empresas. Al acceder a los
datos corporativos, disponibles, a veces, públicamente, los
delincuentes pueden cambiar los nombres de los directivos o sus
direcciones. De este modo, logran comerciar a escondidas con el
buen nombre de la compañía, obteniendo, por ejemplo, bienes y
servicios a crédito de proveedores. Éste, sin embargo, no es el
único ámbito de riesgo. Gracias a los detalles y datos bancarios de
las empresas, también disponibles públicamente, los defraudadores
pueden obtener las firmas de las memorias disponibles e intentar
atacar estas cuentas bancarias, pretendiendo ser el signatario de
las mismas.
Consejos
Las empresas, pueden y deben poner en marcha
medidas para hacer más difícil la utilización de su buen nombre y
de sus cuentas bancarias en la ejecución de actividades ilegales
por parte de desalmados delincuentes. Proteger su negocio del
fraude de ID puede resultar fácil si se adaptan estas sencillas
reglas:
1. Revisar sus datos corporativos registrados
(directivos, direcciones de la compañía, etc.) en organismos como
el Registro Mercantil. Asegurándose de que los datos son
correctos y de que los mismos no han sido modificados de forma
fraudulenta.
2. Suscribir un sistema de alerta,
siempre que esté disponible, que pueda avisar sobre cualquier
cambio de datos facilitados de la compañía.
3. No confiar únicamente en los históricos
del Registro Mercantil para decidir si ofrecer bienes o servicios a
crédito. El Registro Mercantil es un registro público y no un
servicio para la prevención de riesgo o una agencia de referencia
para el crédito. Las compañías deben asegurarse siempre de que sus
“nuevos clientes” son legítimos a través de canales alternativos.
4. No permitir que los detalles de las
principales cuentas bancarias de la empresa sean de dominio público,
ya que los infractores podrían obtener pormenores suficientes como
para atacar las mismas presentándose como signatarios de las
cuentas.
5. Contar con una política elaborada de cómo
deshacerse de la información corporativa y su adecuado
cumplimiento por parte de todos los empleados de la compañía.
6. Guardar los documentos con información
sensible bajo llave en algún lugar seguro y limitar el acceso a
los mismos a empleados que realmente necesiten consultarlos.
7. Proteger la información de sus clientes y
empleados, además de mantenerla actualizada y correcta. Esta es
una obligación que, por ley, deben cumplir todas las empresas
actualmente.
8. Destruir la información que ya no es
necesaria. Ésta es la mejor manera de deshacerse de la misma de
manera segura y de garantizar que ningún criminal podrá tener
acceso de manera ilícita a información de la compañía. Las
destructoras de sobremesa, de proveedores como Fellowes, ofrecen
una solución eficiente en costes para destruir cómodamente y con
mayor seguridad documentos financieros y de negocio sensibles como
extractos bancarios y de tarjetas de crédito, nóminas, datos
contables, planes de marketing, historiales médicos, planes de
desarrollo e investigación, entre otros, antes de que los mismos se
tiren a la basura o se preparen para su reciclaje.
9. Optar por soluciones más seguras para la
destrucción de la información sensible. Las destructoras
industriales pueden deshacerse de documentos realizando cortes
dobles o cortes cruzados, que generan una especie de confeti.
También existe el llamado MICROCORTE, que proporciona a los
usuarios un nivel de DIN 4, esto significa que destruyen una hoja
de papel A4 en 3.898 pequeñas partículas de 2x8mm, lo que hace
mucho más complicada la reconstrucción de los documentos.
10. Informar a sus empleados sobre el riesgo
de robo de identidad corporativa. La formación en este campo es
una buena idea, ya que pondrá alerta a los mismos. Es necesario
advertirles del riesgo que supone proporcionar información de la
compañía on-line o por teléfono, sin asegurarse primero quién es la
persona a la que se le están facilitando dichos datos.
Destruir información
Los expertos coinciden que la forma más adecuada
para eliminar los datos que ya no se necesitan es destruirlos,
utilizando preferiblemente destructoras con un corte que haga más
difícil el restablecimiento del documento.
Fellowes dispone de una amplia gama de
destructoras de documentos, tanto para el hogar y la PYME
–incluidos los modelos P-5, PS-60 o SB-80, como para la gran
empresa –entre ellas, las series C-120, C-420 o C-480. Algunos
modelos disponen también de la tecnología MicroShred que incrementa
la seguridad proporcionada por sus destructoras de nivel 4 y de la
tecnología SafeSense.
Fuente de Información:
www.copianos.com
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